Tatarear esta coplilla es lo primero que pensé al leer lo que teníamos que hacer en este curso. ¿Crear un blog? ¿Tener una cuenta en twitter con lo que lo he criticado? ¿Mapas mentales que aún no sabes lo que son hechos de tu Ministerio? ¿Y criticar el trabajo de otros compañeros? ¡Que el señor nos pille confesados! A estas alturas de la vida tienes que ponerte a estudiar y a aprender herramientas digitales que no es que seas una negada para ellas, sino que no tienes ni idea de casi ninguna. Y yo que pensaba que era un cursito sencillo en el que simplemente aprender por fin lo que es la dichosa Agenda 2030 y saber un poquito de sostenibilidad, que eso sí que me interesa. A nivel familiar hacemos todo lo posible, pero considero que también desde el servicio público debemos fomentarlo y ponerlo en práctica, así que me apunté para desde casa ir echando horas para ello.
Y además el puente de Mayo, que aunque juraste dejarlo hecho antes de irte de vacaciones, la procrastinación del miedo a lo digital jugó en tu contra, y a pesar de llevarte el ordenador, a duras penas has conseguido sacar unos ratillos. Así que me veo, el último día a última hora presentando el primer trabajo. Pero eso no me pasa más, porque voy a aplicarme, porque esto va a ser un reto de los de verdad. No de aprender cuatro textos y hacer un examen sencillo, si no de reto real para mí, como es el tecnológico. Este curso va a darme más de lo que le pedía al principio, pero no voy a rendirme. Echaré más horas que el resto de mis compañeros, a los que quizás esto les parezca una tontería, pero para mí lo peliagudo es acabar la tarea y que no me la borre el ordenador, o saber colocarla en el formato que se necesita, o corta pega en el enlace que corresponda, o que no se descuajaringue ese mapa mental cuando consiga que se vea bonito, o ser capaz de encajar la foto de Manolete que quiero meter aquí en el centro de este texto cuando acabe de escribir... por eso ruego paciencia para esta zote digital, que necesita reseteo y que promete enmendarse y llegar al final habiendo aprendido mucho más que cuales son esas tales 169 metas, 17 ODS y 231 indicadores para el seguimiento de las metas, que no es poca cosa. Hasta entonces, un saludo y feliz vuelta a la rutina.

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